vinya emparrada

Código de buenas prácticas vitícolas

por | 17/11/20

La calidad de un vino se puede ver reflejada en el trabajo de los profesionales que cuidan el producto desde el campo pasando por la bodega hasta llegar a la copa del consumidor final.

Desde que se planta un viñedo hasta que se obtiene la primera uva, es un largo camino. Este proceso siempre debe ir acompañado de unas buenas prácticas vitícolas de carácter técnico. Es un elemento fundamental para la consecución de un sistema de producción vitícola de calidad respetuoso con el medio ambiente.

Estas buenas prácticas aplicadas en el viñedo nos garantizan unos resultados muy positivos en muchos aspectos agronómicos, económicos y en sostenibilidad.

Vamos a empezar a citar las diferentes prácticas vitícolas.

PREPARACIÓN DEL TERRENO


Eliminación de los restos vegetales y adecuación física del terreno. Poner especial atención si el cultivo anterior ha sido viñedo, se deberán quitar muy bien las raíces que puedan quedar en el terreno ya que puede ser fuente de contaminación para nuestro nuevo viñedo. Quitar las malas hierbas mediante técnicas culturales (cultivador).

En terrenos donde anteriormente haya habido viñedo, dejar un período mínimo de 4 años sin cultivar, antes de establecer una nueva plantación. De esta manera podemos eliminar patógenos que pueden quedar en los restos vegetales (raíces o madera vieja).

Es recomendable también realizar un subsolado, con el objeto de facilitar la instalación del sistema radicular y de mejorar la infiltración del agua.

ABONADO DE FONDO


Análisis de suelo, es el primer paso que deberíamos hacer antes de realizar cualquier acción sobre el terreno. El abonado de fondo lo vamos a planificar en función del análisis de suelo. Tendremos en cuenta el resultado para tomar otras decisiones como la elección del porta-injerto o variedad.

Podemos tener como referencia los valores siguientes:

Dosis máximas admitidas P205Dosis máximas admitidas de K2ODosis máximas admitidas de MgO
Suelos Pobres250 UF/ha350 UF/ha100 UF/ha
Suelos Francos200 UF/ha300 UF/ha80 UF/ha
Suelos Ricos140 UF/ha260 UF/ha50 UF/ha
Tabla de dosis máximas de abonado de fondo.

El compuesto debe enterrarse con las labores preparatorias del campo.

La fertilización nitrogenada en la agricultura ecológica utiliza estiércol maduro o compost, a razón de 30T/ha como máximo. Preferentemente de bovino u ovino, en algunos casos gallinaza. Si no se añaden restos orgánicos, se puede aplicar un máximo de 40 UF/ha de N procedentes de fertilizantes minerales.

PLANTACIÓN


Utilizar material vegetal que lleve el pasaporte fitosanitario y procedente de productores oficialmente autorizados. Emplear un material vegetal de calidad es de las cosas más importantes a tener en cuenta en una nueva plantación, pues todos los trabajos previos y futuros que realizaremos en nuestra parcela no servirán de nada si no disponemos de unas plantas sanas y de calidad. Por este motivo, debemos pedir la planta con tiempo al vivero de confianza con la combinación de porta-injerto, variedad y clon que deseemos. No todos los viveros disponen de la misma calidad de planta, por este motivo debemos pedir la planta a un vivero con buena reputación y que trabaje de una manera seria.

Vivero de calidad y prestigio


Casa Jaume Sabaté, como vivero seleccionador especializado en la producción de plantas de vid desde 1889, ponemos a disposición de los viticultores una extensa gama de combinaciones variedad-porta-injerto, así como el asesoramiento de expertos.

Diseño de la plantación


A la hora de la plantación, hay que tener en cuenta la densidad de plantación, muchas veces delimitada por los reglamentos de cada denominación de origen.

La disposición de las hileras de las cepas será aquella que minimice la erosión del terreno, pero a la vez deberemos fijarnos en otros aspectos. La dirección de estas hileras determinará la intercepción de radiación solar por las hojas y el microclima de la planta. Normalmente, la dirección norte-sur es la que más se planta porque es la que consigue mayor simetría en la iluminación de las dos caras de la planta. Pero en los viñedos situados en zonas más cálidas, como puede ser en Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha, con elevadas temperaturas durante la maduración de la uva, son recomendables la orientación noreste-suroeste. De esta manera, conseguimos reducir la intercepción solar.

Importante plantar aquellas variedades y porta-injertos autorizados por la legislación vigente.

Viñedo con sistema de riego por goteo.

FERTILIZACIÓN


Cada 5 años se recomienda hacer un análisis de suelo. Para el período de producción, el tercer año, es necesario establecer un plan de abonado considerando los rendimientos, resultados del análisis de suelo, la composición del agua de riego y un análisis visual del aspecto del viñedo.

En el caso de ver síntomas en hojas de carencias o excesos de algún componente, se recomienda tomar una muestra de material vegetal para su análisis en laboratorio.

Los nutrientes deben suministrarse principalmente en forma de materia orgánica.

Fracción Nitrogenada:


La aportación la deberemos hacer fraccionada a lo largo de todo el ciclo vegetativo.

Durante el primer año de la plantación se puede aportar hasta un máximo de 20 UF/ha de N. En el segundo año se puede aportar un máximo de 25 UF/ha de N. En el período de producción, en función del vigor de la plantación y de la cosecha esperada, se establecerá un máximo de 40 UF de N.

Fertilización de fósforo, potasio y magnesio.


En el segundo año de la plantación podemos prescindir del abonado de (P, K, MgO)

En el año de producción o tercer año de la plantación aplicaremos lo siguiente.

Dosis máximas admitidas P205 (período de producción)Dosis máximas admitidas de K2O (período de producción)Dosis máximas admitidas de MgO (período de producción)
Suelos Pobres30 UF/ha100 UF/ha20 UF/ha
Suelos Francos20 UF/ha80 UF/ha15 UF/ha
Suelos Ricos10 UF/ha60 UF/ha10 UF/ha
Tabla de dosis máximas admitidas (N,P,K) en la fertilización para el período de producción (3er año)

Para la fertilización se utilizará preferentemente Sulfato de Potasa en lugar de Cloruro de Potasa, sobre todo en suelos calcáreos y/o con niveles altos de salinidad.

Otras cosas a tener en cuenta en este apartado. Limitar las aplicaciones de abonos foliares a las estrictamente necesarias y previamente justificadas por carencias de nutrientes.

Los quelatos de hierro se pueden aplicar para controlar la clorosis férrica.

«Espero que esta información pueda servir de ayuda para muchos de los viticultores y en caso de preguntas no dudéis en poneros en contacto con nosotros.»